“El río arrasó con las casas, no tenemos dónde pasar la noche”

“El río nos dejó sin las casas, cientos de familias no tenemos dónde dormir”, afirmó Luis, un campesino del Cañón del Combeima, una zona montañosa de Ibagué, Tolima, donde el desbordamiento del río Combeima también afectó los acueductos y tiene sin agua a más 500.000 habitantes en esta ciudad.
“Fue una noche terrible en medio de mucha lluvia, truenos y relámpagos porque el río se salió de su cauce”, dijo otro campesino afectado.
“Quedamos sin casa, pero estamos a salvo”, señaló otro de los afectados.
Un habitante del corregimiento Juntas narró que “fue una noche espantosa pues llovió a cántaros y el río bajaba arrastrando árboles, piedras, camas y hasta electrodomésticos como lavadoras y cocinas”.
Todos en esta región rica en turismo por donde se camina hacia el Nevado del Tolima, coinciden en señalar que “hacía 20 años el río no crecía de esa manera tan espantosa”.
Las lluvias también derribaron postes de la energía, árboles y destruyeron unos 10 acueductos veredales lo que empeora la situación para miles de familias.
César Gutiérrez, secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo de Ibagué, afirmó que se trata de una situación difícil para las familias que viven en las orillas del río que arrastró numerosas viviendas.
“Gracias a Dios funcionaron las alertas tempranas ubicadas en toda esta zona de montaña, y las personas lograron ponerse a salvo en medio del torrencial aguacero”, dijo Gutiérrez.
Las autoridades consideran que al menos 40 humildes viviendas de la ribera fueron arrasadas por el río y otras 50 presentan daños materiales.
La situación se complicó en los corregimientos de Juntas y Villarrestrepo, así como en los sectores Puerto Perú, Pico de Oro, Llanitos y en los barrios Combeima, Industrial, Yuldaima, La Vega, Santofimio, San José, Matallana, entre otros.
Esta región tiene unas 18 quebradas que tributan sus aguas en el río Combeima que alimenta el acueducto de la ciudad por lo que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Ibagué, Ibal, cerró la captación en las bocatomas debido a la alta cantidad de barro, lodo, piedras y árboles que arrastra la creciente.
Javier Triana, secretario de Agricultura, señaló que fue desplazada maquinaria a esa zona para atender las diversas emergencias y agregó que la Alcaldía adelanta un consejo extraordinario de gestión del riesgo para evaluar daños y afectaciones.