El fin de ‘Otoniel’, máximo jefe del ‘Clan del Golfo’

El fin de ‘Otoniel’, máximo jefe del ‘Clan del Golfo’

El fin de ‘Otoniel’, máximo jefe del ‘Clan del Golfo’

Dairo Antonio Úsuga David, alias ‘Otoniel’, considerado el narcotraficante más buscado del país, por el que se ofrecían 5.000 millones de dólares de recompensa, fue capturado en una zona del Urabá antioqueño después de una persecución de más de 10 años y es considerado el gran heredero de los viejos grupos ‘paras’ desmovilizados durante el gobierno de Álvaro Uribe.
Su historia está llena de violencia pues a los 16 años ingresó al Ejército Popular de Liberación, EPL, y en 1991 se desmovilizó con otros 2.500 hombres pero posteriormente volvió a delinquir con su hermano Juan de Dios Úsuga, alias Giovanni para pasar a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) y llegó a ser integrante del bloque Centauros de los Llanos Orientales que estaba al mando de Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario.
Nacido en Turbo, Antioquia, llevaba 30 años delinquiendo y recién había cumplido 50 años de edad, la mayoría vividos en el Urabá antioqueño donde nació, vivió y finalmente fue capturado.
‘Otoniel’ con un hermano y primos hicieron parte durante años de las guerrillas de las Farc, Ejército Popular de Liberación, EPL, Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, y posteriormente armaron su banda criminal a la que llamaron el ‘Clan del Golfo’.
En su contra existen unos 150 procesos por diversidad de delitos con lo que la Fuerza Pública lo buscaba en todos los rincones del país bajo la denominada operación Agamenón con la que se logró dar muerte a hombres de confianza como alias Gavilán, quien murió en septiembre de 2017, y el ‘Indio’, quien murió en marzo de 2018.
‘Otoniel’ Se caracterizaba porque se movía entre grandes lujos pero a la vez no los disfrutaba pues era buscado intensamente por el gobierno por lo que solo pasaba una noche en el mismo lugar para despistar y generalmente sus noches las pasaba en la selva.
Creó una banda pos-paramilitar dedicada al narcotráfico a la que llamó el ‘Clan del Golfo’ pero también se hacían llamar los  Urabeños y Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) que por lo general enviaba panfletos intimidatorios a sus víctimas.
Su centro de operaciones fue durante años el Nudo de Paramillo, pero también se movía en los municipios antioqueños de Chigorodó, Mutatá, Ituango, y Carepa, lo que le permitía moverse con facilidad hacia Tierralta, Montelíbano y Puerto Libertador, en Córdoba.
Desde hace meses su estado de salud había venido empeorando, debido a que sufre presión alta, diabetes y a que tendría también problemas en los riñones.
Para evitar interceptaciones y seguimientos de la Fuerza Pública el jefe del ‘Clan del Golfo’ no usaba celulares y más bien se comunicaba con sus hombres a través de correos humanos con personas de alta confianza.
Su captura la hicieron la Policía y el Ejército en zona rural del municipio de Necoclí, Antioquia, donde se encontraba solo lo que facilitó el operativo.
Se dice que para satisfacer sus deseos mantenía esclavas sexuales entre 12 y 15 años provenientes de familias campesinas de pobreza extrema.

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